Cómo pedir las horas para que se rellenen de verdad
El detalle excesivo es el motivo más común de que un parte de horas se rellene mal. Pedir bloques de quince minutos y decenas de códigos consigue que la gente lo complete el viernes de memoria, y ese dato acaba sustentando facturas y márgenes.
La regla práctica es pedir la granularidad que produce una decisión o una obligación contractual, y nada más. Ayuda mucho también fijar un día y una hora conocidos para el cierre semanal: los recordatorios funcionan cuando el equipo sabe de antemano cuándo llegan.
- Actividades pocas y alineadas con el contrato
- Marca de facturable clara en cada línea
- Cierre semanal con día y hora conocidos
- Ausencias y festivos registrados como el resto