Creado para el trabajo operativo real
Nuestros contenidos parten de los problemas de founders, COO, resource managers, recruiters y finanzas: utilización, bench, margen, matching de competencias, timesheets y facturación.
hice.ai desarrolla una plataforma de Professional Services Automation conversacional para consultoras, staffing y selección. Conecta proyectos, personas, tiempos, asignación, pipeline y facturación.
Nuestros contenidos parten de los problemas de founders, COO, resource managers, recruiters y finanzas: utilización, bench, margen, matching de competencias, timesheets y facturación.
Los artículos son producidos y revisados por el equipo de hice.ai. Distinguimos hechos y opiniones, centramos el contenido en problemas operativos y corregimos los errores comunicados.
hice.ai es el producto descrito y promocionado en este sitio. Las comparativas declaran esta perspectiva e intentan explicar cuándo otro producto puede ser más adecuado.
hice.ai es una plataforma de Professional Services Automation construida alrededor de una interfaz de chat. El alcance es deliberadamente estrecho: los cuatro recorridos que deciden si una firma de servicios gana dinero — de la oportunidad al proyecto, de la necesidad de perfil al consultor asignado, del trabajo entregado a la hora aprobada y de la hora aprobada a la factura.
Todo lo que queda fuera de esos cuatro se resuelve con integraciones y no ampliando el producto. La contabilidad, las nóminas y la firma electrónica son sistemas maduros, con obligaciones legales propias y ciclos de actualización distintos, y absorberlos añadiría complejidad sin mejorar ninguna decisión operativa.
hice.ai está pensado para consultoras, empresas de staffing, selección e ingeniería de entre cinco y quinientas personas aproximadamente, donde la misma persona se vende, se asigna, se imputa y se factura dentro del mismo mes. Esa es la forma que el producto modela, y es la forma que modela bien.
Hay tres situaciones en las que no encaja, y preferimos decirlo antes de una prueba y no después. Si la empresa vende producto y no tiempo, un ERP o un CRM de producto la sirven mejor. Si un grupo ha impuesto una plataforma, el coste de salirse casi siempre supera la ganancia local. Y si los procesos son realmente atípicos y hay alguien dentro a quien le gusta mantener un sistema configurable, un work OS le encajará mejor que un producto con criterio propio.
Los datos se alojan en la Unión Europea y el producto se diseñó alrededor del RGPD, no se adaptó después. Importa sobre todo por las dos categorías de datos que nuestros clientes custodian y que no son suyos: las fichas de candidatos y la información sobre los empleados de sus clientes.
De ahí se derivan dos compromisos que conviene declarar sin rodeos. Los datos de cliente no se usan para entrenar modelos. Y la exportación completa — con adjuntos y relaciones incluidos — está disponible en cualquier momento, de modo que marcharse es una decisión y no una negociación.
Las páginas de comparación de este sitio las escribe el fabricante de uno de los productos comparados. Es un conflicto de interés, y preferimos declararlo al principio en lugar de esconderlo. Dos reglas hacen que esas páginas sigan siendo utilizables.
La primera: toda cifra atribuida a otro producto procede de los precios o la documentación que publica ese mismo fabricante en el momento de escribir, y se vuelve a verificar cada vez que la página se revisa; si un fabricante no publica precios, lo decimos en lugar de estimarlos. La segunda: cada comparación indica en qué situaciones el otro producto es la mejor opción, porque una comparación que no encuentra ninguna es un anuncio.
Para correcciones, privacidad o información societaria escribe a info@hice.ai.