Un tarifario que aguanta clientes, roles y monedas distintos
El tarifario es la pieza que más se subestima. En cuanto una firma trabaja con varios clientes, cada uno con condiciones negociadas, el mismo rol tiene precios distintos, con revisiones anuales, descuentos por volumen y a veces divisas diferentes. Mantener eso en una hoja de cálculo garantiza que alguna factura salga con una tarifa antigua.
La solución es vincular la tarifa al contrato y no al proyecto, con fecha de vigencia y aviso cuando caduca. A partir de ahí, cada hora registrada se valora con la tarifa correcta en el momento correcto, y las revisiones de precio dejan de ser un ejercicio manual con riesgo de olvido.
- Tarifas por rol, cliente y periodo de vigencia
- Revisiones anuales con aviso antes de la fecha de aplicación
- Multidivisa con tipo de cambio registrado en la operación
- Alerta cuando se imputan horas con una tarifa caducada