Qué procesos debe cubrir el sistema y en qué orden implantarlos
Una consultora tiene cuatro recorridos que deben encadenarse sin recopilar datos a mano: de la oportunidad al proyecto, de la necesidad al consultor asignado, del trabajo entregado a la hora registrada y de la hora aprobada al importe facturable. Cuando cualquiera de esos cuatro se rompe, alguien mantiene una hoja de cálculo para tapar el hueco.
No hace falta unificarlo todo a la vez y hacerlo suele agotar la paciencia del equipo. El orden que menos riesgo genera empieza por el par proyecto-horas, porque ahí nace el dato económico y la mejora se nota en el primer cierre. Después se incorporan capacidad y asignaciones, luego el pipeline con los datos de demanda y por último los candidatos.
- De oportunidad a proyecto sin volver a introducir el cliente
- De la necesidad de perfil a la asignación con disponibilidad real
- De la hora registrada al importe facturable sin recopilación
- Definiciones compartidas de utilización, coste y margen