Por qué el margen siempre llega tarde, y qué lo mueve de verdad
La causa casi nunca es la contabilidad. Es la cadena que convierte una hora trabajada en ingreso: el consultor registra, el jefe de proyecto aprueba, administración factura. Cada eslabón tiene un retraso, y los retrasos se acumulan.
El punto de rotura casi siempre es el primero. Si el parte llega tarde, todo lo que está aguas abajo llega tarde, y ninguna mejora en administración recupera ese tiempo. Por eso la forma más eficaz de acortar el cierre es hacer trivial el registro de horas, no añadir controles a fin de mes.
La segunda causa es la separación de sistemas. Si las horas están en una herramienta, los contratos en otra y la facturación en una tercera, el margen es un trabajo de conciliación, y un trabajo de conciliación se hace una vez al mes porque cuesta. Cuando los tres datos viven juntos, el margen es una vista, y una vista se mira cuando hace falta.