Qué automatizar, qué asistir y qué dejar en manos humanas
La frontera útil no separa tareas fáciles de tareas difíciles, sino tareas verificables de decisiones sobre personas. Publicar una oferta, confirmar una candidatura, proponer huecos de agenda o detectar que alguien ya está en la base son acciones cuyo resultado se comprueba de un vistazo, y ahí la automatización devuelve tiempo sin coste de calidad.
Extraer datos de un currículum, normalizar denominaciones de puesto o resumir las evidencias de tres entrevistas pertenece a otra categoría: la inteligencia artificial acelera mucho, pero el resultado necesita una fuente visible. Y descartar a una persona, ordenar la terna final o comunicar un rechazo no debería automatizarse en ningún caso.
- Automatización completa para tareas repetitivas y comprobables
- Asistencia con fuente visible en la preparación de información
- Decisión humana registrada en todo lo que afecta a una persona
- Posibilidad de apartarse de la recomendación y dejar el motivo