Un asistente que solo ve lo que tú puedes ver y no se inventa nada.

En hice cada persona tiene su propio llavero: hay quien abre los proyectos y quien abre también los costos y los márgenes. El asistente de IA usa las llaves de quien le escribe. Si una puerta está cerrada para ti, también lo está para él, y te lo dice en lugar de adivinar.

Incluido en el plan Business, sin cargos por uso.

  • Proyectos
  • Personas
  • Costos y márgenes
  • Documentos

Las llaves las das tú. El asistente solo las usa.

  1. Decide quién ve qué

    En hice los permisos siguen el rol: quién ve los proyectos, quién las personas, quién también los costos y los márgenes. Lo configuras una vez.

  2. Pregunta con tus palabras

    Escribe al chat como le escribirías a un compañero: «¿Cuál es el margen del proyecto Beta?».

  3. Solo abre tus puertas

    Lee márgenes, fases, quién trabaja en qué, tareas y documentos, pero solo hasta donde llegan tus llaves. Donde no llegan, te lo dice.

Misma pregunta, dos respuestas. Las dos correctas.

Lucía lleva la administración y ve los costos. Marcos dirige el proyecto Beta, pero no ve los costos. Los dos le preguntan lo mismo al asistente.

Lucía Romero

Administración: tiene las cuatro llaves

  • Proyectos
  • Personas
  • Costos y márgenes
  • Documentos

Marcos Blanco

Jefe de proyecto: no tiene la llave de costos y márgenes

  • Proyectos
  • Personas
  • Costos y márgenes (llave que no tiene)
  • Documentos

Marcos no recibe una cifra estimada ni un «más o menos». Recibe un no claro, el nombre de quien puede ayudarle y lo que sí puede saber con sus llaves.

Las reglas que siempre respeta

  1. Prepara, no guarda.

    Redacta borradores de tareas, riesgos, documentos y change requests (las solicitudes de cambio que se envían al cliente). Solo los guarda cuando tú los confirmas.

  2. Ve lo que ves tú.

    Usa tus permisos, no los de un administrador. Lo que para ti está cerrado, para él también.

  3. No estima ni redondea.

    Si no puede leer una cifra, no se inventa una que parezca creíble. Te dice que no puede verla y a quién preguntar.

  4. Habla solo cuando se lo pides.

    No te llena el chat de sugerencias: responde cuando le escribes. Los avisos importantes, como un proyecto que está por vencer o un timesheet (registro de horas) sin enviar, llegan como notificaciones normales.

  5. También funciona con ChatGPT y Claude.

    Si tu equipo ya los usa, los conectas a hice: leen tus datos reales y te dejan revisar los cambios antes de guardarlos.

  6. Si no sabe, lo dice.

    Cuando algo está fuera de su alcance, lo reconoce y te deriva al soporte. Nada de respuestas de cortesía ni de errores en silencio.

Lo que ganas

Das el chat a quien coordina, sin abrir las cifras a todo el mundo.

Cada persona ve lo que su rol le permite, también cuando le pregunta a la IA.

Puedes fiarte de las respuestas.

Si hay una cifra, está leída de tus datos. Si no la hay, te lo dice: nada de números verosímiles que tengas que volver a comprobar.

Nada cambia por error.

El asistente prepara y tú confirmas. La última palabra sobre los datos de tu empresa sigue siendo tuya.

Dale a tu equipo un asistente en el que puedas confiar.

En el plan Business, el chat está incluido, sin cargos por uso de la IA. Quien coordina y aprueba lo usa desde el primer día, sin formación.

  • Gratis hasta 10 personas
  • Sin tarjeta de crédito
  • Migración de datos con Business